Sandra “Salserita”: la mujer que hace bailar el vinilo y deja huella en la salsa colombiana.

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La salsa en Colombia no solo se escucha, se hereda, se siente y se defiende. En ese camino de resistencia cultural y pasión musical, las mujeres han ido ganando espacio con talento, oído y constancia. Una de ellas es Sandra Milena Córdoba Revelo, conocida en el ámbito salsero como Sandra “Salserita”, una difusora del vinilo que ha convertido su amor por la música en un acto de identidad y reconocimiento.

De Pasto a Bogotá: una vida marcada por la salsa

Sandra nació en Pasto, Nariño, y desde hace más de 35 años reside en Bogotá, ciudad donde ha consolidado su recorrido como coleccionista de vinilos, melómana y programadora musical. Su pasión por la salsa comenzó desde muy niña, gracias al legado de sus padres, quienes sembraron en ella el amor por este género que hoy corre por sus venas.

Con 14 años de experiencia en el mundo del vinilo, Sandra se ha ganado el respeto del público y de los bailadores, gracias a su sensibilidad musical y a su capacidad de leer la pista, entender al público y conectar con cada tema que programa.

Escenarios que respaldan una trayectoria

A lo largo de su carrera, Sandra “Salserita” ha participado en eventos y escenarios en San Martín (Meta), Villavicencio, Jamundí (Valle), Pasto, Medellín, Manizales, Madrid (Cundinamarca) y Popayán, además de presentaciones constantes en reconocidos bares de la capital.

Uno de los momentos más significativos de su recorrido fue su participación en Salsa al Parque, experiencia que define como un privilegio y un sueño cumplido, al poder compartir desde la tarima lo que más ama: la música que hace bailar y emociona.

Rompiendo barreras: la mujer en grandes tarimas

El nombre de Sandra quedó marcado en la historia reciente de la salsa en Manizales. En la Feria de Manizales – Grita Salsa 2025, fue la única mujer convocada entre 38 participantes hombres. En 2026, el reconocimiento se repitió: de 28 convocados, nuevamente fue la única mujer en subir a la tarima de la Plaza de Bolívar, uno de los escenarios más grandes y simbólicos de la ciudad.

Frente a cientos de personas bailando, con maracas y campanas sonando al ritmo del piano y los metales, Sandra demostró que la salsa también se lidera desde el oído femenino y la experiencia.

El público, el centro de todo

Para Sandra, el verdadero valor de la música está en la reacción del público. Su prioridad es que la gente baile, goce y se conecte con cada tema. Disfruta de la salsa comercial y de orquestas como Narváez, Dicupé, Hermanos Lebrón, así como del guaguancó y la vieja guardia.

Se define como una mujer con un oído entrenado, capaz de sentir la energía desde que la aguja toca el surco, segura de que el bailador sabrá disfrutarlo. “Prefiero poner un disco sencillo que haga bailar a todos, y no uno costoso que deje al público sentado”, afirma.

La salsa como acto social y memoria

Uno de los momentos más emotivos de su vida fue llevar música a personas privadas de la libertad en la cárcel de Manizales. Allí, la tornamesa y los discos despertaron recuerdos y sonrisas en quienes afirmaban no haber visto un vinilo en muchos años. Para Sandra, la música también cumple una función social: sanar, acompañar y dignificar.

El ritual del vinilo comprarlo, limpiarlo, ensayarlo y colocarlo en el surco es parte esencial de su identidad. “Esta pasión la llevo en la sangre”, asegura con orgullo.

Independencia, identidad y gratitud

Sandra “Salserita” se reconoce como una mujer independiente, alejada de asociaciones o colectivos donde muchas veces surgen rivalidades. Su enfoque es claro: disfrutar, hacer disfrutar y mantener la esencia.

Amante de los viajes, de los conciertos y del apoyo a artistas y empresarios, Sandra reconoce que todo lo que ha logrado se lo debe a su familia, pilar fundamental en la construcción de sus sueños.

Desde Radio Diversa, exaltamos estas historias que fortalecen la cultura, visibilizan el papel de las mujeres en la salsa y demuestran que el vinilo, cuando se toca con el corazón, sigue haciendo historia.

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