En los barrios de Bogotá las historias no comienzan en los grandes escenarios. Comienzan en las calles, en los salones comunales, en las organizaciones sociales, en los colectivos culturales y en las voces de quienes todos los días construyen comunidad.
Es allí donde cobra especial importancia Barrios Vivos, una apuesta que encuentra en la comunicación comunitaria un aliado fundamental para acercar las iniciativas institucionales a los territorios y, al mismo tiempo, permitir que las comunidades sean protagonistas de sus propias historias.
Durante este proceso, la articulación entre Canal Capital, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, el IDPAC y los medios comunitarios evidencia que comunicar desde el territorio implica mucho más que publicar una información: significa escuchar, acompañar, visibilizar y generar espacios para que las voces locales tengan presencia.
Una articulación que pone al territorio en el centro
En este camino han participado diferentes actores que acompañan el desarrollo de la estrategia y el trabajo con los medios.
Desde Canal Capital, el proceso cuenta con el acompañamiento de Juan Carlos Castellanos, Ivon y Juan Pablo Escobar, asesor de comunicaciones, quienes hacen parte del equipo que acompaña el desarrollo comunicativo relacionado con Barrios Vivos.
A este proceso se suma Paula Fonseca, supervisora del aliado de la Secretaría de Cultura, quien participa en el seguimiento y articulación del proceso.
También aparecen nombres como Andrés Bohórquez, junto con Diana Jácome y Mauricio Prieto, líder del IDPAC para medios comunitarios, actores que permiten fortalecer el vínculo entre las instituciones y las iniciativas de comunicación que nacen desde los barrios.
La participación de estos actores refleja algo fundamental: la comunicación comunitaria necesita articulación para ampliar su capacidad de incidencia, pero esa articulación debe reconocer el conocimiento que los medios locales tienen de sus territorios.
41 días para convertir una pauta en una experiencia de comunicación
El instructivo presentado para el desarrollo de la pauta establece una ruta de trabajo que puede extenderse hasta 41 días, desde el envío de la orden y el material hasta la aprobación del informe y la radicación de la factura.
El proceso comienza con el envío de la orden y el material a cada medio a través del Proveedor de Capital, seguido por la confirmación de recibido.
Entre los días 2 y 25 se desarrolla la implementación de la pauta por parte de los medios. Posteriormente, entre los días 25 y 29, cada medio debe entregar su informe y los respectivos soportes.
Luego viene una etapa de revisión por parte del Proveedor de Capital, antes de que el informe llegue a Canal Capital.
Entre los días 36 y 40 se contempla la revisión por parte de Canal Capital y la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte (SCRD). Finalmente, en el día 41, se establece la aprobación de Canal Capital y la radicación de la factura.
Pero detrás de cada número existe una realidad que merece ser contada.
Detrás de esos 25 días de implementación están los comunicadores que salen a los barrios, los equipos que producen contenidos, las cámaras, los micrófonos, las redes sociales, las entrevistas y las historias que buscan llegar a las comunidades.
Y detrás de cada informe hay una labor que muchas veces no se ve: hacer comunicación desde el territorio.
Los medios comunitarios: más que una pauta
Para un medio comunitario, participar en estos procesos representa una oportunidad de fortalecer su capacidad de producción y de demostrar que las comunidades también tienen medios capaces de narrar sus propias realidades.
La presencia de medios comunitarios en iniciativas como Barrios Vivos permite que los mensajes institucionales encuentren caminos diferentes para llegar a la ciudadanía.
No se trata solamente de publicar una pieza o emitir un mensaje.
Se trata de poner el micrófono donde están las personas, reconocer las particularidades de cada territorio y construir contenidos que tengan sentido para quienes los reciben.
En localidades como Suba, donde confluyen múltiples organizaciones, colectivos, expresiones culturales y procesos ciudadanos, esta labor adquiere una dimensión especial.
La participación como protagonista
La palabra que atraviesa este proceso es participación.
Participación de las instituciones.
Participación de Canal Capital.
Participación de la Secretaría de Cultura.
Participación del IDPAC.
Y, especialmente, participación de los medios comunitarios y alternativos, que tienen la posibilidad de convertirse en puentes entre las políticas, los programas y las comunidades.
Cuando una institución se articula con un medio comunitario, no solamente está contratando un espacio de difusión. Está encontrando una ventana hacia el territorio.
Y cuando un medio comunitario participa, tampoco se limita a cumplir una pauta: asume el reto de contarle a su comunidad qué está pasando, por qué es importante y cómo puede involucrarse.
Barrios que se cuentan desde sus propias voces
Barrios Vivos plantea así una oportunidad para que las historias de Bogotá sean narradas desde sus protagonistas.
Porque una ciudad no se construye únicamente desde sus grandes avenidas ni desde sus edificios institucionales.
También se construye en el barrio.
En la cancha.
En la biblioteca.
En el colectivo cultural.
En la organización comunitaria.
En la emisora.
En el medio digital.
En la voz de una mujer que lidera un proceso.
En el joven que encuentra en la cultura una oportunidad.
En el artista que transforma su entorno.
Y en los comunicadores comunitarios que recorren esos territorios para convertir esas experiencias en historias.
Radio Diversa, como medio comunitario y alternativo, reconoce en este tipo de articulaciones una oportunidad para seguir fortaleciendo una comunicación cercana, plural y construida desde las comunidades.
Porque cuando los barrios tienen voz, la ciudad también escucha.
Inicio Sin categoría Barrios Vivos: cuando los medios comunitarios también cuentan, acompañan y transforman el...





